30 jun 2009

1er Aporte

Es difícil de ocultar nuestro interés por el bienestar de nuestros hijos es inherente a la naturaleza humana. Al tener mi hijo Fabrizio ya casi 4 años y su necesidad de ingresar al kinder me aventuré a localizar el lugar "ideal"... si si si, esos que tienen las 3 B, bueno, bonito, barato etc.

Fué entonces cuando me topé con UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA... al llegar al Cedes Don bosco ubicado en Alajuelita...he topado con un "oficial de seguridad" y una política de puertas cerradas que ni un centro penal ofrece a sus visitantes.

Para ser específico al ser entre las 09:00 y 09:30 del día 29 de Junio me apersoné al portón sur de la institución con la idea de conocer acerca de sus instalaciones y procesos de admisión, al consultarle al “oficial de seguridad” por información acerca de matrículas me señalo una vieja vitrina, llena de hojas de papel desteñidas producto del agua que se filtra, (la cual ni si quiera pude leer), al ser más específico y decirle que lo que necesitaba era información para pre kinder sin titubear me dijo " la matrícula ya pasó, no hay más cupo" lo cuál no me extraño… debido a lo llamativo del nombre Don Bosco en cuanto a ofertas educativas se refiere, sin embargo al solicitarle permiso para acceder al área administrativa y poder yo informarme por parte de la dirección acerca de la institución y procesos de admisión me indicó categóricamente que él a pesar de ser “oficial de seguridad” era también un empleado de la institución y que contaba con la información necesaria para que yo comprendiera que era tiempo perdido dirigirme a la dirección o área administrativa para dicho fin.

Luego de volver a solicitar dicho acceso y de recibir la misma negativa decidí retirarme no sin antes ser testigo de otro atropello que no se compara a la de esté su seguro servidor, una adulto mayor se presentó a cancelar la mensualidad de sus nietos el oficial le solicitó la cédula de identidad a lo cual ella muy amablemente empezó a recitar su número de identificación… a gritos le indicó que no quería el número de cédula sino el plástico la pobre señora a como pudo le explicó que no la portaba, que ella solo iba a cancelar la mensualidad de sus 5 nietos que estudian en dicho centro, al ver ese comportamiento sumamente irrespetuoso y altanero decidí retirarme no sin antes tratar de llamarles infructuosamente y repetidas veces a los números 2275-0031 y 2275-0718 para denunciar la situación en el acto.

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